El blog de Félix Villafranca | Evocaciones al atardecer XXI: Parroquia de San Ignacio (Rémar, Baracaldo), Juventud parroquial Róntegui (sexta parte)
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Evocaciones al atardecer XXI: Parroquia de San Ignacio (Rémar, Baracaldo), Juventud parroquial Róntegui (sexta parte)

6.- Godspell, una plataforma de evangelización.

Una nueva toma de conciencia de los valores del evangelio.

A veces, las cosas salen sin pensar, por intuición, azar o casualidad. No hay que descartar la inspiración de lo alto, porque Dios tiene sus propias reglas de juego. Estos jóvenes, cuando se lanzaron a la aventura de representar esta obra, al vivo, desafiando todas las leyes de la gravedad sociológica, por las dificultades que entrañaba, no pensaron que, algún día, podían ser portadores de la Buena Noticia de Jesús de Nazaret para los jóvenes de su edad, a través de esta obra.

El momento era propicio, en una sociedad en búsqueda de nuevas formas, de interrogantes y zozobras, la figura de Jesús aparecía como la respuesta adecuada a los nuevos tiempos: Jesús aparece en esta obra como un joven, con su mismo lenguaje, formas y estilos de vida; cercano, amigo de los pobres y de los niños; valiente a la hora de denunciar la hipocresía, sin distinción de clases ni de colores; coherente con sus ideales, hasta dar la vida por ellos. Por encima de todo, era el líder de referencia para una juventud que aspiraba a su propia regeneración, a su manera.

Desde la primera representación en Baracaldo el 19 de Mayo del 84, cada representación de Godspell constituía un clamor de aplausos y satisfacciones. Cierto que jugaba un papel importante la empatía con los artistas que lo habían hecho tan bien, pero, más allá de la amistad y del arte escénico, aparecía en el subconsciente de los asistentes una sintonía de valores, de denuncias y de búsquedas. En cada representación había un despertar, una toma de conciencia de los valores de Jesús de Nazaret, que empujaban a la propia regeneración; a una relectura del evangelio, más actual, más humana, más de nuestro tiempo.

Por otra parte, la preparación para la puesta en escena de la obra y el mantenimiento en cartel durante varios años contribuyeron en gran medida a la consolidación del grupo y a la colaboración solidaria dentro del mismo grupo de Remar.

Nuevos vínculos de amistad y de colaboración pastoral

Con la satisfacción de la buena acogida y del entusiasmo que despertaba la obra, estos jóvenes no pusieron límites a las demandas que les llegaban de los más variados centros del entorno y de lugares geográficos insospechados. Merece la pena reseñarlos todos, con sus fechas correspondientes, no sólo por curiosidad legítima, sino también y, sobre todo, para tomar conciencia clara de la repercusión que tuvo dentro de los grupos de la Familia Vicenciana, y del esfuerzo enorme que tuvieron que hacer los protagonistas y acompañantes, teniendo en cuenta que eran estudiantes, y buenos estudiantes.

En todo momento los protagonistas dieron preferencia a aquellos centros de la Famiia Vicenciana, del entorno, con los que tenían alguna relación directa; y, en segundo lugar, dedicaron una atención especial a aquellas zonas geográficas donde podían combinar la representación con algún tipo de colaboración pastoral. Entre estas últimas hay que destacar las tres representaciones que tuvieron en Letur, Casicas y Socovos, las tres poblaciones de la provincia de Albacete, donde después colaboraron con los Paúles en una misión popular y donde participaron, durante varios veranos, en la acampada del Olivar. Otra de las representaciones que merece la pena destacar es la que tuvieron en Benagalbón, el 31 de julio del 84, en pleno encuentro nacional de JMV, ante más de 2.000 jóvenes, que quedaron fuertemente impactados por la obra y por los artistas.

Fechas y lugares de las representaciónes de Godspell

1-2.- Larrea (Baracaldo) 19-20 Mayo-84

3-4.- Cole Begoña (Bilbao) 30 Junio-84

5-6-7.- Letur (AlBacete) 25-26-27 Jul..84.

8.- Benagalbón (Málaga) 31 Julio-84

9-10.- Segovia 6-7 Oct.-84

11-12.- Cole Inmaculada (Baracaldo) 10-11 Nov.- 84.

13-14.- Paules (Baracaldo) 1-2 Dic.-84

15-16.- Begoña (Bilbao) 15 Dic.-84.

17-18-19.- Teruel 22-25 Dic.-84

20.- Luchana (Baracaldo) 15 Marzo-85

21-22.- Oscus (Baracaldo) 18 Marzo-85

23.- Indauchu (Bilbao) 23 Marzo-85

24-25.- Somorrostro (Vizcaya) 26 Abril-85

26.- Urdaneta-Lujua (Vizcaya) 10 Mayo-85

27- Ribaforada (Navarra) 12 Oct.-85

28.- Vitoria 21 Dic.85

29.- Astrabudúa (Vizcaya) 12 Abril-86

30.- Paúles (Baracaldo) 27 Sept.-86

31.- Begoña 26 Dic.-86

32.- El Salvador (Bilbao) 21 Dic.86

33.- Cole Marianistas (SS) 21 Marzo-87

Menciones especiales.

Hay todavía otras circunstancias que merece la pena destacar, para valorar en su justa medida lo que supuso la representación de Godspell para la maduración del grupo y para su afianzamiento como equipo de trabajo solidario, motivado por valores altruistas, con implicaciones de índole de exigencia creyente.

Se creó un clima de exigencia de trabajo en equipo, con reparto de funciones acordes con las posibilidades de cada uno: durante años constituyeron como una colmena de iniciativas y de implicaciones personales. Hasta los padres, más bien las madres, de los actores echaron una mano, cuando eran requeridas. Ellas, las madres de algunos de ellos, metieron unas cuantas horas de trabajo confeccionando los trajes, esa vestimenta tan variopinta, característica de la era hippie, que alumbró la obra.

¡Y como no mencionar, a bombo y platillo, la edad de los actores, que, sin ningún asesoramiento técnico de persona adulta especializada, se comprometieron a sacar la obra adelante! Hay que tener en cuenta que la primera representación de Godspell por el grupo tuvo lugar en Mayo del 84, tan solo 10 años después de la puesta en escena de la obra en Madrid. ¡En estas fechas nuestros jóvenes artistas de Remar tenían entre 16 y 19 años!

Muchos grupos de colegios y parroquias han representado Godspell a lo largo de los años, pero dudo seriamente de que haya habido algún grupo, cuyos componentes principales hayan tenido tan corta edad, lo hayan representado al vivo y no hayan tenido ningún asesoramiento de expertos: solos ante el peligro. Estas anotaciones hablan por sí solas de la calidad integral del grupo Juventud Parroquial Róntegui.

Por eso, por su audacia, por su tesón, por su entrega a la causa, por su espíritu solidario, y por tantas cosas más merecen el honor de figurar en este cuadro de menciones especiales.

Este es el cuadro de honor de las distintas representaciones:

Actores: Rafa Rojo, Maribel Salas, Idoia Gutierrez, Natxo Molinos, Mikel Sagastagoitia, Imanol Expósito, Ana Abuin, Toñi Lázaro, Maite Petuya, Mar Marín.

Músicos: Javi F. Chento, Andoni González, Conchi Ochoa, Susana Estévanez. y Josu López Zabarte.

Técnicos: Julián Doval y Javi Ramos.

Suplentes: Juantxu López (actor y bajo), Patxi Antón, Txaro Salas (actriz)

Final gratificante de una etapa que marcó mi vida para siempre

Sin darme cuenta, habían pasado cuatro años, desde que senté mis lares en la humilde parroquia de Remar, después de aquel primer Benagalbón ilusionante de 1980; después también de aquel ensayo de pastoral juvenil flotante de Las Arenas y Murguía. Aunque en esto de aventuras y de intentos hacia lo desconocido, Dios me ha dado arrestos sin medida, confieso que mi nuevo acotamiento pastoral en Remar, me hacía presentir ciertas dificultades de acoplamiento y de limitación de libertad de movimientos, que me iban a hacer sufrir.

Cierto que necesité un tiempo de adaptación a las nuevas tareas parroquiales y a los nuevos compañeros de comunidad. Pero, pronto me sentí liberado y con unas ganas enormes de entregarme en cuerpo alma a aquellos jóvenes que Dios iba poniendo en mi camino. Y pasaron cuatro años, de Septiembre del 80 a Septiembre del 84, como un dulce sueño de primavera.

Lo extraño del caso fue que no me sentí frustrado cuando los superiores me destinaron, con sorpresa y pesar de muchos, de Remar a Teruel, en Septiembre del 84. Lo vi como un nuevo campo de acción que me iba a permitir multiplicar las posibilidades de entrega a la pastoral de jóvenes. Teruel era para mi entonces como una enorme finca sin roturar en la pastoral juvenil de nuevo cuño. Pero, cada cosa a su tiempo.

Aquellos preadolescentes de 14-16 años, que encontré al llegar a la parroquia de San Ignacio de Remar, habían crecido demasiado deprisa; habían tomado conciencia de sus valores y de sus capacidades, habían madurado su fe y se sentían enviados a anunciar la Buena Noticia de Jesús a niños, jóvenes y adultos.

Durante estos cuatro años de acompañamiento pastoral, algunos de estos chicos y chicas habían pasado primero por ser cursillistas de inglés de verano; otros habían participado, a modo de entrenamiento, como premonitores, en estos mismos cursillos; finalmente, hubo algunos que ya habían sido voluntarios en las acampadas de evangelización rural organizadas por la llamada, entonces, “Comunidad del Olivar”, que había empezado su andadura en verano del 77, y de la que seguiremos hablando en el siguiente capítulo.

Pero, los designios de Dios son impredecibles. Dios actúa de incognito, desde el silencio, sin meter ruidos. Nadie puede decir con certeza que esto o aquello es obra de Dios. Pero podemos intuir que hay acontecimientos y resultados que difícilmente se explican sin la acción misteriosa de lo alto. Dios actúa también a “ralentí”, o con efecto retardado. Eso es lo que creo que sucedió en el caso que voy a relatar a continuación.

Al final del periplo de mi misión pastoral en Remar, entregado en cuerpo y alma a la parroquia y, sobre todo, a aquellos jóvenes excepcionales, sucedió lo que nadie había podido sospechar. Tan sólo un año después de mi partida de Remar, en Septiembre del 85, tres de aquellos jóvenes, decidieron hacer la experiencia de iniciar la etapa de acogida en la casa de los Padres Paúles en Zaragoza, requisito previo para entrar en el Seminario Interno o Noviciado de la Provincia canónica de Zaragoza. Estos son sus nombres: Carmelo Careaga, Mikel Sagastagoitia, Francisco Javier Fernández Chento. El primero abandonó el intento bastante pronto. Mikel se ordenó de sacerdote paúl y está en estos momentos en la misión de los paúles de Zaragoza en Honduras, donde se siente plenamente realizado como misionero paúl, de cuerpo entero. Javi Chento, descubrió, en su etapa de acogida en Zaragoza, que hay muchas maneras de vivir el espíritu vicenciano, incluso en el mundo. No entró en el seminario, pero no dejo de colaborar en cuantos proyectos de evangelización le iban ofreciendo. Y hoy, Javi Chento es uno de los líderes seglares destacados de la familia vicenciana; campeón de la difusión del carisma vicenciano a través de las redes sociales, que él dirige, algunas de las cuales han sido creadas por él mismo. Culmina su labor de difusión del carisma vicenciano con el reciente nombramiento de Director-Coordinador de Famvin internacional.

Yo no sé cómo ni hasta donde pudo influir aquella experiencia pastoral de Remar en la vocación específica de estos jóvenes, pero puedo intuir, sin mucho margen de error, que difícilmente estos jóvenes se habrían puesto en el camino de búsqueda de su vocación en la vida, sin la mediación del grupo llamado Juventud Parroquial Rontegui, que más tarde les hizo derivar hacia la experiencia evangelizadora de la Comunidad del Olivar y de la Asociación Feyda.

 

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